Fran Rivera: Un torero desencadena una revancha porno en España

Un torero español de alto nivel ha recibido una reacción violenta por sus comentarios sobre el caso de una joven que se suicidó días después de que un video de sexo con ella fuera ampliamente compartido.

La madre de dos hijos, de 32 años de edad, nombrada por los medios de comunicación españoles como Verónica Rubio, se suicidó el sábado.

Se trata de un caso de venganza pornográfica: el intercambio no consensuado de imágenes sexuales en línea.

La semana pasada, los compañeros de trabajo compartieron el vídeo, grabado al parecer cinco años antes, antes de que se casara, por una ex pareja.

Los medios de comunicación españoles informan que se ahorcó al día siguiente de que su marido viera el vídeo.

«No es varonil hacer que un video como este se convierta en un virus», dijo el famoso matador Fran Rivera, de 45 años, a Espejo Público, un programa de televisión, cuando se le preguntó sobre el caso. «Pero los hombres, y lo digo porque soy un hombre, no podían tener un video así y no compartirlo.»

Aunque también dijo que la mujer fallecida «no tiene la culpa», sus comentarios provocaron críticas inmediatas.

«Compartir un video sin permiso es un crimen», dijo la presentadora de televisión Cristina Pedroche. «Una vez más se culpa a las mujeres. No nos enfoquemos en la mujer que hizo el video, sino en el hombre que lo compartió y en aquellos que no lo denunciaron».

La portavoz del partido de izquierda Podemos, Irene Montero, se burló del comentario del torero, twitteando: «Nosotras[las mujeres] tenemos que ser tímidas y cuidadosas en cómo nos comportamos, porque un hombre no puede ver un vídeo `como éste’ y no compartirlo. No es una idiotez ingenua, es el tipo de lógica que culpa a las mujeres para ocultar el sexismo».

La actriz Sara Sálamo tuiteó: «Qué suerte que la mayoría de los hombres con los que interactúo no son como tú, Fran Rivera.»

Reaccionando a las críticas, el torero tuiteó más tarde un clip de su entrevista de televisión, con el mensaje: «Ver la realidad es mejor que ver la manipulación».

El furor alimenta un intenso debate político en España sobre el acoso y la violencia contra las mujeres.

La víctima trabajaba en una fábrica de vehículos al este de Madrid perteneciente a Iveco. El órgano interno representativo del personal dijo: «Todavía estamos conmocionados y abrumados por el dolor y la indignación. Todos sabemos que esto no debería haber pasado».

El video comenzó a circular el 20 de mayo y a mediados de la semana la atención y el ridículo que la víctima estaba recibiendo de sus colegas, cientos de los cuales lo habían visto, le estaban causando una gran angustia.

Según se informa, salió del trabajo el 24 de mayo temprano para recuperarse. Al dia siguiente descubrieron su cuerpo en su casa de Alcalá de Henares. Dejó atrás a dos niños pequeños.

Los medios de comunicación españoles dicen que la policía está investigando a un empleado masculino de la planta que anteriormente tenía una relación con la víctima. La policía sigue en búsqueda del presunto culpable, aunque no hay un claro sospechoso aún.

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO), que representa a los trabajadores de la planta, dijo que la víctima se había quejado ante sus empleadores, el jueves anterior a su muerte, sobre el video y el colega masculino que supuestamente lo había compartido a través de WhatsApp.

Soledad Murillo, Secretaria de Estado de Igualdad de España, calificó este caso de violencia de género.

«El sexismo tiene que ver con las relaciones de poder», dijo. «¿Quién eres tú para tener una imagen que no te pertenece y hacer de ella el centro de un escándalo?»

En un caso similar en Italia, Tiziana Cantone, de 31 años, se suicidó en 2016, más de un año después de que los vídeos de sexo en los que aparecía se hubieran vuelto virales.

La ley española sobre estos casos -a menudo descritos como «porno de venganza»- se endureció en 2015, tras el caso de Olvido Hormigos, una político local de Toledo, que hizo un vídeo sexual que se volvió viral después de que su amante lo compartiera.

Ahora bien, la ley dice que hacer público un contenido de carácter sexual sin el consentimiento de los implicados puede acarrear una pena de prisión de entre tres y doce meses o a una multa.

Feministas y otros grupos han organizado protestas masivas en España contra las actitudes sexistas culpables de la violencia de género.

En un caso notorio, cinco hombres conocidos como La Manada fueron declarados culpables de abusar sexualmente de una joven en Pamplona en 2016. Aunque cada una de ellas fue sentenciada a nueve años de prisión, los cinco fueron retirados de los cargos de violación. Esto provocó un amplio enojo y protestas de mujeres.

El Tribunal Supremo está revisando sus sentencias actualmente.

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